Un acuerdo a pulso y el revés del radicalismo: cómo el nombramiento del Poder Electoral puede destrabar el juego político en Venezuela

Crucero News
Read Time:5 Minute, 18 Second

Como un bálsamo se sintió el nombramiento por parte de la Asamblea Nacional del nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) por varias razones. La primera, porque produce una luminosa señal que indica la apertura del camino electoral para solventar la grave crisis nacional; además, la negociación lograda implica también que parte importante (no marginal) de la oposición va a intentar torcer el rumbo de radicalización y demanda de invasión extranjera, que cooptó al universo opositor durante el ‘interinato’ de Guaidó.
Aunque no está exento de riesgos, la vía política que se abre con esta decisión parece estar avalada por el gobierno de EE.UU. y la Unión Europea (UE), lo que significa un cambio diametral de enfoque sobre el tema Venezuela y el consecuente debilitamiento de los sectores radicales, la mayoría en el exilio, apadrinados por el halconaje durante el gobierno de Donald Trump. 

Impacto del nombramiento 

El nombramiento de un nuevo CNE ha tenido lecturas positivas desde muchos sectores, internos y externos, que rechazan al presidente Nicolás Maduro y que hasta hace poco pedían su renuncia como única vía de reconocer un camino electoral.

Los nombres acordados para ocupar el cargo de rectores principales confirman lo que parecía estar ocurriendo en secreto: una negociación del gobierno con sectores importantes (no marginales) de oposición. Algo que no había ocurrido desde la autojuramentación de Juan Guaidó. 

Ociel Alí López, sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela

El nombramiento de un nuevo CNE ha tenido lecturas positivas desde muchos sectores, internos y externos, que rechazan al presidente Nicolás Maduro y que hasta hace poco pedían su renuncia como única vía de reconocer un camino electoral.

Este acuerdo puede, a partir del reconocimiento internacional, llevar al entendimiento político y bajar el grado de conflicto que se produjo en Venezuela desde 2019.

Hasta el momento, los encuentros y diálogos entre el gobierno y la oposición se llevaban a cabo con sectores muy débiles y muy poco beligerantes, en relación al resto del universo opositor. La última experiencia al respecto se llamó Mesa de Diálogo y resultó ineficaz, lo que pudo constatarse por la altísima abstención de las legislativas de 2020, que sobrepasó el 70 %, cuando en los anteriores comicios parlamentarios de 2015 había sido de apenas 25 %.

Según el resultado de la elección legislativa del año pasado, el chavismo no requería, constitucionalmente, negociar el nombramiento de las autoridades del CNE con ningún otro factor político, debido a que tenía una mayoría calificada al conquistar 256 de los 277 diputados. Es decir, contaba con los votos para nombrar todas las autoridades del órgano electoral.

Por ende, puede verse como un paso de apertura por parte del oficialismo no solo que negociara dos de los cinco rectores del CNE, sino que incluso lo hiciera con fórmulas políticas que se abstuvieron en esas elecciones parlamentarias. 

Los rectores principales escogidos pertenecientes a la oposición vienen de corrientes con peso electoral importante. Por un lado, Enrique Márquez, quien quedó de vicepresidente del órgano, proviene de uno de los partidos principales de oposición (UNT), miembro del G4 (coalición de los principales cuatro partidos opositores). 

A él, se suma la sorpresa del anuncio: el ingeniero Roberto Picón, quien además de ser un experto en materia electoral de la oposición, viene de estar preso durante seis meses en 2017, acusado de rebelión, traición a la patria y sustracción de objetos militares. Resulta inobjetable su procedencia política no solo opositora, sino radical. Nadie puede acusarle de entreguista o de ser parte de una oposición moderada o moldeable.

Ociel Alí López, sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela

Roberto Picón, además de ser un experto en materia electoral de la oposición, viene de estar preso durante seis meses en 2017, acusado de rebelión, traición a la patria y sustracción de objetos militares. Resulta inobjetable su procedencia política no solo opositora, sino radical.

La inclusión de dos rectores principales de los cinco que tiene la directiva, y además la procedencia de ambos de partidos reconocidos y grandes, permite pensar que el gobierno de Maduro está mandando una potente señal de querer abrir canales firmes de negociación, con el fin de estabilizar la situación del país y conseguir un acuerdo internacional para desinstalar el bloqueo económico.

Peter Stano, portavoz principal del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) de la Unión Europea declaró que el nombramiento del nuevo CNE era un «primer paso y parte de un proceso». La UE reconoció a Juan Guaidó como presidente interino hasta enero de este año, pero con esta declaración cambia su enfoque y comienza a apostar por una salida electoral, cuando antes exigía la renuncia del presidente Maduro para ello.

Por su parte, la portavoz del departamento de Estado de EE.UU., Julie Chung, tuvo una posición muy moderada, apoyando una «solución negociada» y fue muy respetuosa de la decisión de los venezolanos sobre la legitimidad del nuevo CNE. Entre sus demandas no incluye la renuncia del presidente Maduro ni ningún tipo de salida violenta o insurreccional, lo que implica un cambio de gramática en comparación con el funcionariado que representaba al gobierno de Trump.

El maximalismo en torno a la salida de la crisis venezolana parece estar saliendo de la narrativa del gobierno de EE.UU. y su funcionariado ensaya otro enfoque, ya abiertamente postrumpista.

A inicios de esta semana, algunos medios afirmaron que un funcionario de la Casa Blanca les había dicho que Maduro estaría «mandando señales». Al nombramiento del CNE le precedieron otras medidas como la medida de casa por cárcel a los ciudadanos estadounidenses de la antigua directiva de Citgo, que se encontraban presos. También la decisión judicial relacionada con eventos de violación de derechos humanos, como los casos de David Pernalete, Fernando Albán y el capitán Rafael Acosta Arévalo.

Una parte importante de la oposición venezolana, que hasta ahora mantenía una actitud abstencionista, se han manifestado a favor de la designación. Henrique Capriles (excandidato presidencial), Jesús Chúo Torrealba y Ramón Guillermo Aveledo  (ambos excoordinadores de la Mesa de la Unidad Democrática, triunfadora en las legislativas de 2015), y muchos otros actores de peso, han ofrecido discursos proclives a la apertura y optimistas en relación a los frutos de las negociaciones.

0 0
Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleppy
Sleppy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %
Next Post

Iván Duque ordena "el mayor despliegue que se tenga de capacidades de la fuerza pública" en Cali en medio de las protestas

Además, el mandatario ordenó la restricción del parrillero (pasajero de motocicleta), implementación de la ley seca y levantamiento de los bloqueos que afectan a los ciudadanos. El presidente de Colombia, Iván Duque, ordenó este domingo «el mayor despliegue que se tenga de capacidades de la fuerza pública» en la ciudad […]